La Amazonía brasileña es un lugar
abundante en riquezas naturales, esto ha ocasionado que las grandes industrias
mundiales concentren su atención en estas tierras para apropiarse y sacarle el
mayor provecho, sin considerar que en ellas viven muchas comunidades indígenas,
además de muchas especies de plantas ya animales. Comenzando por la industria maderera,
la sobreexplotación de las selvas vírgenes en la Amazonía es un gran problema
en comunidades como Apolima, afirman que la selva es su sustento y se sienten amenazados
por los invasores y madereros porque
talan sus árboles y ocasiona que existan menos fuentes de alimento. En este
lugar viven 260 familias aproximadamente, y han luchado contra esto desde 199
cuando presentaron una demanda.
Muchas comunidades indígenas en
los años 40 ganaban mucho con la obtención de caucho, en la actualidad han
tenido que buscar otros medios de sustentación, como la agricultura, mudarse a
ciudades o aceptar trabajos de las grandes industrias que a su vez son mal
remunerados. La emigración de las comunidades indígenas a las ciudades
ocasionan la creación de favelas, sitios donde existe mucha insalubridad y
pobreza.
Con todo esto el ministerio del
ambiente brasileño ha tomado medidas y ha conseguido aminorar más del 59% de la
deforestación en la selva, se arrestaron a muchas personas, pero esto no es
suficiente. El problema de la tala ilegal es persistente, a esta industria se
le une la minera y carbonera, que se extienden a lo largo de la selva. Según
Philip Fear existen diversos modelos de cambio climático, con menos árboles las
selvas son más propensas a incendios.
Se cree que el gobierno no toma
las medidas necesarias para ayudar en la preservación de la Amazonía, ya que
han seguido los proyectos de construcción de carreteras, las cuales aportan a
facilitar el traslado de la madera.
Los campesinos que no pueden
buscar sustento en la selva han tenido que acudir a trabajos mineros o a la
industria carbonera donde muchas veces son sometidos a tratos de esclavitud,
sin opción a salir, o si no son amenazados constantemente. Existen muchas
muertes, pese a esto el gobierno no les da el apoyo jurídico necesario.
Debemos pensar que estos
problemas no están tan lejos de nuestra sociedad, no debemos olvidar que la
vida humana es frágil y depende netamente de la naturaleza. Como sociedad
estamos llamados a vivir responsablemente, las industrias dependen de una
demanda que somos nosotros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario